Por fin llegó la ansiada ecografía de datación, exámen que no te hacen en España, y que ahora me parece de lo más importante... En realidad, el concepto del tiempo ha cambiado desde que estoy embarazada, quiero que llegue todo ya y saber cuándo antes si todo va bien. Parece que soy una embarazada del tipo histérico.
Lo que también soy es una embarazada de esas que tienen todos los síntomas. Al principio, no notaba nada, y decía bien alto "nada chica, ni una naúsea, ni un vómito, nada de nada, como nueva". Aquellos tiempos pasaron y ahora tengo mareos y nauseas durante TODO EL DÍA, nada de por las mañanas y luego se pasa. De hecho, estoy peor por las noches que por las mañanas. Los vómitos también me acompañan, y ha habido episodios tipo la niña del exorcista en los que hasta me asusté yo misma de mis capacidades de expulsión.
Toda la comida me da asco, no tengo nada de hambre y tengo que forzarme para comer. Increíble, porque soy de muy buen comer. Pues ahora todo lo contrario, nada me gusta, nada me apetece, todo lo dejo a la mitad. Platos que se acaba el bueno de mi marido, que por no tirarlo, está engordando los kilos que yo empiezo a perder.
En resumen, me siento exactamente igual que si tuviera una resaca espantosa, pero sin haber bebido nada de nada, y sin que se pase con ninguno de los remedios típicos para tal mal: comida en abundancia, coca cola, bien de agua, dormir. La resaca sigue y sigue y sigue y no mejora.
Ahora, qué emoción esos cinco o diez minutitos en los que te tumbas en la camilla del médico para que te hagan la ecografía y te explican que todo va bien... Ahí está la bolsa amniótica y el futuro bebé... y ahí la otra bolsa amniótica y el otro futuro bebé.... "¿Quéeeee...?" "Si, madame, espera usted mellizos".
¡¡MELLIZOS!! Qué alegría!!! La verdad es que soy de esas mujeres que siempre soñaron con que, si les daba un día por tener hijos, mejor que fueran dos del tirón. Un hermano o hermana de la misma edad, para ir al cole, a los campamentos o al parque, ya conociendo a alguien... ¡planazo!
Eso sí, doble de hormonas, así que doble de síntomas. Pero ya que nos ponemos, lo hacemos a lo grande, no?
¡¡Felices!!
